Con las pruebas digitales, demostrar que el archivo no ha cambiado desde que lo recibiste importa tanto como lo que contiene. Registrar sin huecos cuándo y de quién lo obtuviste, cómo lo guardaste y con qué lo analizaste se llama cadena de custodia.
Un hash es una cadena corta calculada a partir del contenido de un archivo; si cambia un solo carácter, el valor es completamente distinto. Anota el hash SHA-256 en cuanto recibas un archivo y cualquiera podrá comprobar después que el archivo entregado es el recibido. Cada informe de Origma incluye el hash SHA-256 del archivo analizado.
Guarda el original intacto y en solo lectura, y analiza una copia. Anota cuándo, de quién y por qué vía lo recibiste: esa es tu cadena de custodia. Recuerda que una copia recibida de nuevo por mensajería tiene un hash distinto del original y no puede tratarse como el mismo archivo.
Un informe de Origma registra la hora del análisis y las versiones del motor y de la base de firmas. Procesar el mismo archivo con las mismas versiones da el mismo resultado, de modo que la otra parte o un tercero pueden volver a comprobarlo. Exportar un PDF firmado muestra además si el propio informe ha cambiado después.
Entrega como un solo paquete el archivo original, el registro del hash, una nota sobre cómo lo recibiste y el informe de Origma (PDF firmado). Los resultados de Origma son evaluaciones probabilísticas, no peritajes oficiales ni prueba legal: consulta con un abogado su presentación y su peso, y añade un peritaje oficial si hace falta.
Esta guía es orientación general, no asesoramiento jurídico. El resultado de un análisis es una valoración probabilística, no una prueba.