El análisis forense digital averigua, con pruebas, cuándo y cómo se creó un archivo y si alguien lo tocó después. Ahora que también llegan como prueba fotos y voces hechas con IA, lo importante no es si algo parece real, sino qué señales lo indican, comprobadas una a una y anotadas.
Primero, si hay una firma de procedencia C2PA, si es válida y si el emisor está en una lista de confianza. Después, los metadatos como EXIF y XMP, el dispositivo de captura y las marcas que haya dejado un generador. En los píxeles, las tablas de cuantización JPEG, los rastros de recompresión (ELA) y los patrones de ruido y frecuencia delatan guardados repetidos y ediciones locales. Por último se registra el hash del archivo para que cualquiera pueda confirmar más tarde que es el mismo.
Origma divide el trabajo en tres preguntas: qué probabilidad hay de que lo hiciera una IA, si se puede demostrar su origen y si muestra manipulación o edición. Las tres se juzgan por separado, sin mezclarse, y cada señal detrás de un veredicto se guarda en el registro de evidencias con su dirección (hacia IA o hacia humano), su fuerza, su nivel de análisis y su ubicación original. También se conserva la evidencia que contradice el veredicto, así se ve qué podría discutirse.
Conserva el archivo tal como lo recibiste y evita las copias que volvieron por una app de mensajería: pierden metadatos y firmas y se recomprimen, lo que elimina casi toda la evidencia. El informe registra el hash del archivo, la hora del análisis y las versiones del motor y de la base de firmas, de modo que las mismas versiones reproducen el mismo resultado. Exportar un PDF firmado demuestra además si el informe se modificó después.
Los resultados de Origma son evaluaciones probabilísticas, no pruebas legales, y no sustituyen el informe de un laboratorio forense acreditado. Cuando la evidencia es escasa devuelve «no concluyente» como resultado real y declara abiertamente sus puntos débiles, como los rellenos con IA que borran parte de una foto. Para juicios, sanciones disciplinarias o decisiones de peso similar, usa el informe como material de juicio y pide revisión pericial y jurídica.
Esta guía es orientación general, no asesoramiento jurídico. El resultado de un análisis es una valoración probabilística, no una prueba.