Con el cierre encima no hace falta un peritaje perfecto, sino un procedimiento repetible. El orden siguiente lleva minutos y deja constancia de qué quedó establecido y qué no.
Pide el archivo original, no una captura de la ventana de mensajería. Una sola captura elimina la mayor parte de las capas de las que depende la comprobación. Si no se puede conseguir el original, ese hecho ya merece quedar anotado.
No los leas como un bloque. Una captura firmada con una zona editada y una fotografía corriente sin firma son situaciones completamente distintas. Cada eje hay que leerlo por lo que dice.
No concluyente no es un fracaso, es información. Como viene con lo que faltó, puedes decidir si persigues el original o verificas por otra vía. Tampoco significa que la fotografía no pueda publicarse: significa que sabes qué estás publicando.
Exporta el informe al expediente de la pieza y después podrás explicar qué estabas mirando cuando decidiste. El hash viaja con él, así que también puedes demostrar que era el mismo archivo.
Esta guía es orientación general, no asesoramiento jurídico. El resultado de un análisis es una valoración probabilística, no una prueba.