Comprobar el uso de IA en procesos de selección se ha vuelto habitual. Lo importante no es declarar que se usó IA, sino averiguar qué hizo que lo pareciera y tratar con justicia a la persona candidata.
El mismo resultado significa algo distinto en una prueba que prohibía herramientas de IA y en otra que pedía declararlas. Indicar los criterios en la oferta evita gran parte de las disputas posteriores.
Los portafolios de diseño y fotografía se leen con los detectores de imagen y las firmas de procedencia. El registro o la firma de una herramienta generativa es una prueba fuerte; sin ellos, lee el resultado de los detectores como un rango. El trabajo retocado en parte con IA puede escaparse.
La detección de texto está en beta y marca bastantes textos humanos, sobre todo traducidos y cortos. No descartes a nadie solo por un resultado de texto.
Si un resultado genera dudas, pide en la entrevista que explique el proceso o que comparta borradores y archivos originales. «No concluyente» significa que no puede darse un veredicto firme, así que nunca debe contar en contra de nadie.
Esta guía es orientación general, no asesoramiento jurídico. El resultado de un análisis es una valoración probabilística, no una prueba.